Hola a todos, de nuevo y tras dos meses en el dique seco, he encontrado un vídeo en Youtube que me ha conmovido profundamente y me ha impulsado a retomar el blog. Si me callaba reventaba, y ahora veréis por qué.
Se trata de la iniciativa de un maestro colombiano, llamado Luis Soriano, que ha puesto en marcha un proyecto llamado “el biblioburro”. Este señor, se recorre con dos burritos y docenas de libros, parte de las zonas rurales de Colombia a las que no llega ningún tipo de educación, o a las que si ésta llega, es sin ningún tipo de material de apoyo para que estos niños tengan cierto estímulo por seguir estudiando.
A lo largo del vídeo, se ve a este maestro con su minibiblioteca montada sobre sus dos burritos. Curiosamente, el nombre que les ha puesto ha sido, a la burra “Alfa”, y al burro “Beto”. Si los unimos…jaja, pues eso, son los primeros burros alfabetizados de la historia.
Bromas aparte, y sabiendo lo limitado del proyecto, desde aquí he de alabar la iniciativa de este hombre, que a pesar de estar inmerso en el conflicto que vive Colombia, tiene la valentía y el atrevimiento, no solo de pensar por sí mismo y querer que los niños lo hagan también, sino también de meterse en zonas conflictivas por donde la guerrilla campa a sus anchas, con la única intención de hacerle llegar unos libros a estos niños. Sinceramente, me parece algo alucinante. Es una muestra de gratuidad tan grande hacia los demás, que muchos deberíamos aprender de este hombre y empiezo por mi mismo.
La solución a muchos de los conflictos que actualmente hay repartidos por el mundo, tiene una única y sencilla solución. La educación.
La educación es la única herramienta que conseguirá que estos niños se labren un pensamiento propio, independiente y crítico, pudiendo abordar así los conflictos que viven en su tierra desde otra perspectiva, pudiéndolos mirar no por el agujero de una mirilla, sino por el gran angular que les dará la educación.
Bueno, no me enrollo más, y os dejo el vídeo, al que en realidad le sobra todo este post, ya que como veréis, habla por sí solo.


Fantástico Jorge.
Cuando veo personas como este profesor con su biblioteca itinerante, sacrificando su tiempo libre durante los fines de semana, y a los niños, con esas sonrisas de plena gratitud, pienso en la satisfacción que deben sentir unos y otros, y seguramente, este buen hombre, disfruta más con lo que recibe que con lo que da. Su gesto es muy generoso y digno, pero lo que recibe es también muy enriquecedor.
No recuerdo que pensador o filósofo era el que decía que no hay personas malas, sino ignorantes o algo parecido.
Ojalá que este proyecto tan loable haga de esos niños que sueñan hoy, hombres y mujeres preparados y capaces de tomar decisiones acertadas en las que no haya cabida para las injusticias que tienen que soportar ahora.
Saludos
Efectivamente querida Encarni, Sócrates pensaba que no había hombre malo, sino hombre ignorante. A esa manera de pensar se le llamó intelectualismo moral, y creo sinceramente, que a este caso en concreto le va de perlas.
Si un chiquillo, por muy bueno que sea, lo único que ve desde pequeño son pistolas, asesinatos y que el más fuerte es el que se lleva el gato al agua, no puedes pedirle que encima se convierta en una buena persona. Es de cajón.
Un saludo
Sin duda esta historia es un auténtico regalo de Navidad. Muchas gracias
Digno de admiración. Me emociona profundamente comprobar que hay personas con esa entrega a los demás, con ese deseo de lograr que la vida de otros sea un poquito mejor, que dedican su tiempo y su energía para llevar un poco de esperanza a esos niños que carecen de cosas tan necesarias.
Qué cierto es que el mayor problema de todos es la ignorancia, y mucha gente sin escrúpulos se beneficia de ella. El día en que la educación se enseñoree del mundo muchos problemas desaparecerán.