Hay veces en la vida que uno siente que le ha llegado la hora de decir lo que piensa y de pensar lo que dice. Sin ánimo de dar ninguna clase de ciencias a nadie os contaré un poco en que consiste el ciclo vital del Salmón.
El salmón es un pez que nace en ríos de montaña de agua cristalina, llenos de saltos de agua, rocas, fuertes corrientes y a menudo de osos.
En su primer ciclo vital el salmón ya comienza a alimentarse a contracorriente aprovechando los insectos y otros alimentos que la corriente va arrastrando rio abajo. Comiendo, comiendo y nadando, nadando se comienzan a convertir en peces musculosos y potentes, y esto lo escribe un pescador aficionado que algo sabe de lo que está escribiendo. Llegado el momento, el salmón desciende la corriente a la que tantas veces le plantó cara y va buscando el océano, donde pasará ya el resto de su vida. Pero en un momento dado, un instinto innato en el salmón despierta en su interior y le empuja a recorrer miles y miles de kilómetros hasta llegar a la desembocadura del rio donde nació. Allí se reúnen miles y miles de salmones, y todos ellos comienzan a seguir ese impulso vital que les hace luchar contra la corriente. Es un impulso que les hace remontar cientos de kilómetros contra una corriente a veces feroz. En el camino osos grizzlis hambrientos, saltos de agua increíbles y mil peligros más que acechan a estos bellos y combativos peces. Pero ellos No cejan en su empeño, perseveran y perseveran, saltan una y otra y otra vez…. no paran hasta conseguir su objetivo. Con todos los elementos en contra y la única ayuda de su obstinación por conseguir su objetivo, finalmente solo unos cuantos consiguen llegar a su nido de amor dondese aparean para luego morir de puro agotamiento.
¿Es increíble o no? Con todo en contra y a sabiendas de que lo que le espera es la muerte, siguen y siguen en su empeño hasta conseguir su objetivo. Les da igual osos, aves, saltos de agua, inanición….. Lo único que les impulsa es su instinto para hacer lo que ellos piensan que deben hacer, procrearse. Y en el intento que no siempre quiere decir lo mismo que consecución, les irá la vida.
¡Quién fuera salmón¡ Me gustaría tener el coraje que ellos tienen. Navegar a contracorriente persiguiendo mis metas, mis sueños. Tener el valor de enfrentarme a los innumerables “osos” que se me irán presentando en la vida, y que sí, es cierto. En muchas ocasiones me cazarán, pero en otras estoy seguro que sabré zafarme de ellos encontrando el sitio adecuado por el que remontar el rio sin que me claven sus afiladas garras. Lo que está claro es que si no lucho con todas mis fuerzas, si no nado a contracorriente dando la vida para alcanzar mis metas, mi final igualmente será el mismo que el del salmón pero con la tristeza de no haberlo intentado.
¡ Qué gran pez este salmón ¡


¿Los malos son los osos? ¿No dirían los osos que los salmones son los malos? Quillo, me he quedado pensando en tu metáfora. En cualquier caso, enhorabuena por el remonte. Lo malo es que los salmones remontan para soltar las huevas. Y no sé si ese ejemplo me gusta. eso, jorge, que gracias por la metáfora, voy a sumergirme un rato y la pienso. Glubs.
Es la primera vez que me comento a mi mismo, es como estar hablando solo, jeje.
Pues sí, a mi me ha pasado lo mismo que a ti, gracias a San Google nos hemos encontrado, y he podido saber que también hay otro pensador compulsivo portugués, en fin, qué se le va a hacer, todo lo bueno abunda…
Enhorabuena por tu blog, me parece muy bueno.
Estaremos en contacto.
es increíble como El salmón dispone del sistema olfativo más sensible del reino animal. Guiado sólo por el olor, el salmón recorre miles de kilómetros por mares y ríos, hasta llegar al arroyo que lo vio nacer,esta es una prueba mas de la inteligencia magnifica e incomparable de su magnifico creador:nuestro Dios Jehova